Algunos medicamentos habituales son susceptibles de provocar una reacción cutánea que puede ir desde irritaciones, manchas, picores y alteraciones leves en la piel, a un cuadro más grave como quemaduras.
¿Qué es la fotosensibilidad?
La fotosensibilidad es una respuesta anormal en la piel tras una exposición a la luz solar o a una fuente artificial de rayos ultravioleta.
Este problema puede arruinarnos el verano, lo principal es la precaución y protegernos del sol, y para prevenir, hay que saber contra qué y cómo hacerlo.
Hay dos tipos diferenciados de fotosensibilidad: fototoxicidad y fotoalergia.
- Fototoxicidad: La reacción fototóxica supone un tanto por ciento elevado de los problemas de fotosensibilidad. Es un daño celular directo, de naturaleza no inmunológica, causado por la toma de medicamentos o sustancias químicas diversas. Aunque lo más frecuente es que esta anomalía se produzca por ingestión, algunas veces también puede ser por la aplicación vía tópica de algún medicamento.
- Fotoalergia: Al contrario que en el caso anterior, la fotoalergia sí es de naturaleza inmunológica y se da principalmente como reacción ante un cosmético o medicamento de uso tópico.
Una reacción de fotosensibilidad medicamentosa en ocasiones es difícil de diagnosticar, como en el caso de las quemaduras solares. La anomalía puede variar dependiendo de la tolerancia a la luz del sol de la piel, tiempo de exposición, medicamentos ingeridos... en cualquier caso hay que tener especial cuidado con los principios activos que provocan estas reacciones, ya que, si bien en algunas pieles pueden ser alteraciones muy leves, en otros casos pueden resultar devastadoras.
Mi mala experiencia con la fotosensibilidad
Todo esto es lo cuento porque un verano tuve la desgracia de padecer un brote fotosensible, produciéndome picores, ronchas... y que derivó en una enorme hinchazón que acabó con una inyección de urbasón con un inoportuno desmayo y bajada de tensión. Ahí no quedó la cosa, cuando tienes una reacción cutánea de este tipo, al bajar la hinchazón facial, el rostro queda acartonado y altamente sensible. ¿Qué ocurre entonces? el sol no puede tocar la piel, tu tratamiento habitual de cremas no es válido y el maquillaje queda fuera de tu vida hasta que la piel se recupera. Como veréis las consecuencias no son muy apetecibles, ¿verdad?.
Conseguí recuperarme a base de la crema de la lata azul de Nivea (ahora recomendaría también la crema Reparatrice de Sisley) que mi piel bebía como si fuera agua y tenía que aplicarla a cada rato, bebiendo mucho líquido y no dejando que el me sol rozara.
Medicamentos aparentemente inofensivos como el ibuprofeno, pueden ser causa directa de una fototoxicidad; la ingesta de hipérico o paroxetina también conlleva un efecto secundario fotosensible que hay que tener muy en cuenta si nos exponemos a los rayos solares.
Os dejo un
listado de principios activos que pueden provocar fotosensibilidad, podéis pinchar
aquí para consultarlos.
Recordad siempre:
1) Un medicamento puede arruinar un verano maravilloso, tened toda la precaución del mundo si estáis en tratamiento o tomáis alguna pastilla de manera puntual, también en caso de ingesta de diuréticos.
2) Los aceites esenciales y los perfumes (especialmente los formulados con almizcle) son fotosensibilizantes, si os exponéis al sol tras vaporizar un perfume en la piel, probablemente tengáis alteraciones cutáneas como manchas y picores.
3) Está contraindicada la depilación láser si estás tomando un medicamento que puede provocar fotosensibilidad, tened esto muy en cuenta para evitar posibles problemas y reacciones adversas.
4) Puedes tomar el sol, aún tomando medicamentos que provoquen fotosensibilidad, pero con mucha precaución, un buen protector solar con factor alto y exposiciones cortas en horas fuera de peligro (12:00 a 16:00)
Sólo hay que tener un poco de precaución, porque en mitad de las vacaciones, una reacción cutánea de este tipo es absolutamente indeseable.