Una flor que no existe, el enigma de un aroma inspirado en una dalia negra, oscura pero que capta la luz de forma inigualable, son los elementos que rodean a la última creación perfumística de Givenchy.
Un halo misterioso y romántico envuelve a Dahlia Noir, más empolvada y sofisticada en su versión Parfum y más suave y ligera en su versión Eau de Toilette, pero siempre intrigante y femenina.
El imaginario de Ricardo Tisci, Director Creativo de Givenchy, recrea una delicada flor, que en el plano real es de aterciopelados pétalos encarnados, y la viste de un elegante y misterioso color negro. Una quimera que destila un aroma de ensueño y emana luz a raudales, así es Dahlia Noir.
Una oda a una flor imaginaria que se llena de frescura y de un brillo esplendoroso y revela una esencia delicada y frágil que se sostiene con fuerza y energía, una dualidad atrayente y sofisticada que Ricardo Tisci ha plasmado en la primera fragancia de la Maison creada bajo su dirección y que tiene como musa a la enigmática modelo italiana Mariacarla Boscono.









